Todo en esta vida es un decidir, si voy contigo o me quedo aqui ; romperé los muros de mi propia casa, iré mar adentro y pescaré por ti.
Decidir duele, cuesta. Nos hace tomar dimensión de nosotros mismos y de los que nos rodean, nos hace ver si somos egoistas o si no lo somos, nos hace sentir un poquito más alla, hace que nuestra decisión le afecte a otras personas y hace sobre todo que abramos los ojitos. Decidir cuesta, y más cuando nuestra decisión afecta a seres queridos, a nuestra misma vida y a todo lo que esperamos en ella. Y varia el criterio según la persona, según su alma. En la vida tomamos miles de decisiones y el ser humano se empieza a hacer por ellas, hoy siento que tomé una gran decisión... la vida la tengo gracias a la persona que me la dio, y prefiero vivirla con ella y a mi pesar; que sin ella y a mi bienestar. Sólo desearia que mi alma no llore y que entienda que no debo ser egoista por sólo 3 minutos, sólo pido que el amor invada todo y que sólo fluya en esto que me asusta tanto... en eso que todos le dicen futuro, en eso que llaman vida llena de responsabilidades. Quizá, conste en disfrutar más y dejarme ser. Hoy por hoy, esto es así y no lo quiero cambiar porque sos la mujer de mi vida, sólo por vos vieja.